El cerebro percibe, procesa e interpreta la información que recibe el ser humano a través de los sentidos, de esta manera se registra y se localizan los estímulos del ambiente, provocando una respuesta adaptada frente a una situación. En ocasiones existe una alteración en la modulación sensorial, por lo que no se genera esta respuesta adaptativa. Dando lugar a una condición alimentaria cada vez más frecuente en la infancia, llamado selectividad alimentaria, la cual se manifiesta como un rechazo por parte del niño o niña a consumir ciertos alimentos, lo que interfiere directamente en su proceso de alimentación, puesto que se produce una ingesta restringida y limitada de alimentos, lo que podría derivar en un estado nutricional deficiente. La selectividad alimentaria es una problemática multifactorial, por lo que su abordaje requiere de un enfoque multidisciplinario, desde Terapia Ocupacional se aborda el componente sensorial, pues interviene a través de la integración sensorial, adaptaciones y creación de rutinas para el infante. Disciplinas como Fonoaudiología intervienen a nivel motor y fisiológico, de este modo también es abordado por otros profesionales como nutricionistas, psicólogos, gastroenterólogos y pediatras, quienes contribuyen desde sus respectivas áreas para garantizar el tratamiento integral del niño o niña.
Publicado en www.reto.ubo.cl/index.php/reto/article/view/213
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